Estabilidad, rinde y rentabilidad en el centro de Entre Ríos

En Viale, sobre suelos muy pesados y con una clara sequía, los híbridos de La Tijereta mostraron su potencial. Lo cuenta Eduardo Valentinuz, distribuidor de la marca en la zona.

✍ Los híbridos de La Tijereta, apreciados por su color y calidad en la capital de la avicultura en la Argentina, como es Entre Ríos, sortearon en esta campaña que está terminando una primavera con poca agua en muchas zonas de la provincia, e igualmente mostraron muy buenos resultados al momento de la cosecha.

En la zona de Viale, en el centro oeste entrerriano, los rindes no son los de los campos top de la zona núcleo, pero allí son muy valorados los pisos altos, que aseguran una estabilidad muy necesaria para lograr rentabilidad.

Por eso la alegría de Eduardo Valentinuz, ingeniero agrónomo, socio gerente de Lorenzón y Valentinuz SRL, distribuidor de la Red Selecta, que cuenta el muy buen dato para la zona que lograron en un lote “con pocos años de agricultura, que venía de un desmonte, que en esta campaña tan difícil dio 8.500 kg/ha de promedio con LT 721 VT3PRO”, destaca 

El híbrido fue sembrado en septiembre, sobre antecesor trigo/soja, con una densidad de 65.000 semillas por hectárea, y cosechado a principios de abril. El campo, arrendado por los distribuidores de La Tijereta, presenta lotes planos, menos propensos a la erosión, donde la rotación incluye cuatro cultivos en tres años. La secuencia comprende trigo/soja, maíz y soja de primera. “Para esta zona, con suelos vertisoles pesados, es la secuencia más recomendada”, explica Valentinuz.

El ingeniero, conocedor de la provincia, describe que en otras zonas de Entre Ríos, con mejores suelos, ubicados hacia la costa del río Paraná, en Victoria o Diamante por ejemplo, “se puede hacer una agricultura más intensiva”.

Pero no es lo que sucede en zonas como Viale y por eso la estabilidad y el potencial de los híbridos de La Tijereta son tan valorados.

Esta campaña que está terminando tuvo particularidades que refuerzan la importancia de esos atributos: el fin de ciclo de la soja de 2020 fue muy seco y se extendió durante el invierno, por lo cual el perfil de suelo no tuvo una buena humedad para el arranque del maíz.

“Cayeron 50 milímetros a principios de septiembre y ahí decidimos arrancar la siembra. Como teníamos muy buena cobertura, producto del rastrojo que había dejado el trigo/soja, se dieron las condiciones para la implantación”, precisó Valentinuz. Pero después de la siembra hubo un largo período de 50 días sin lluvias, situación que hasta generó pérdida de plantas. Esas fueron las condiciones en las que se fue desarrollando el cultivo.

El LT 721 VT3PRO, explica Valentinuz, es un material de buen potencial de rinde. “Es un híbrido de primera línea de La Tijereta, junto con el LT 723. Tiene un muy buen color y eso en la zona de Entre Ríos es muy buscado por la industria avícola”. Los materiales de la marca son muy valorados en la provincia por esa razón y porque tienen buen comportamiento de caña y estabilidad de rinde, insiste el especialista.

“En general no tenemos mayores problemas de malezas, salvo yuyo colorado con resistencia a glifosato, pero en maíces no se presentan tantos inconvenientes”, apunta el productor y distribuidor.

Hablando de malezas y de cuidado del agua, el barbecho en este lote se hizo en julio, con glifosato y un hormonal, mientras que luego la fertilización de base se realizó con una mezcla con nitrógeno, fósforo, calcio, azufre y zinc, a razón de 90 kg/ha.

Terminada la siembra, se llevó a cabo una aplicación preemergente (acetoclor, atrazina y glifosato) para hacer una limpieza de cualquier maleza que pudiera quedar. En octubre, con el maíz ya en V4, se realizó una refertilización con 200 kg/ha de UAN.

La Tijereta tiene un portfolio de híbridos muy amplio, adaptado a distintos manejos y ambientes productivos. “Con el LT 721 estamos hablando de un híbrido de punta, para explorar ambientes con buen potencial. Pero La Tijereta tiene otros materiales, como el LT 722, que es de gama media, un poco más económico, que en nuestra zona también anda muy bien”, explicó. 

El ingeniero recuerda que en la región centro oeste de Entre Ríos hay una limitante clara sobre los potenciales de rinde, que está dada por los suelos vertisoles, bien pesados. Por eso, dice que hay que elegir bien los materiales, en función de cada ecuación económica, para aspirar a los potenciales de rinde reales de la zona.

Pero agrega que, en su región, la fuerte presencia de granjas avícolas permite utilizar la cama de pollo para fertilización. “Eso ayuda a elevar el contenido de fósforo y de materia orgánica del suelo y favorece el potencial del maíz. Lo mejora, le da más estabilidad”, comenta Valentinuz. 

Y cuenta que muchas veces, gracias a ese manejo, se incluyen en los planteos agrícolas híbridos de alta productividad.

Agricultura digital con FieldView

En la búsqueda del mejor camino para seguir creciendo, Lorenzón y Valentinuz SRL está utilizando FieldView, la plataforma de agricultura digital de Bayer, y ya comienza a familiarizarse con este nuevo paradigma.

“En la provincia de Entre Ríos todavía no hay muchas máquinas equipadas para realizar mapas de rendimiento o siembra variable, pero estamos incorporando la tecnología de a poco”, dice.

“Hoy el camino es hacer más eficientes todos los recursos y apuntar a lograr el mayor potencial de rinde, también a través de las herramientas digitales. Es lo que tenemos que hacer”, piensa Valentinuz.

Con híbridos que rinden y aseguran estabilidad, mirando el futuro con la agricultura digital, y un manejo eficiente, desde este distribuidor Selecta muestran que sembrar La Tijereta es garantía de rentabilidad, aun en ambientes restrictivos y en años difíciles. No es poco. ©

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