El maíz, con excelentes resultados y otra gran siembra en el horizonte

En la campaña que termina dejará muy buenos márgenes a los productores, indica la Bolsa de Comercio de Rosario. Dice también que crece su importancia para la economía del país y pronostica que la campaña que viene puede ser récord.

La recuperación exhibida por los precios promedio y una buena producción, más allá del impacto de La Niña en algunas zonas del país, conducirán a que el maíz 2020/21 alcance un resultado económico histórico para los productores.

Según un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el cereal generará a nivel nacional un resultado positivo de 1.710 millones de dólares, 300 millones más que en el ciclo anterior.  En total, la cosecha de maíz, soja, trigo y girasol aportaría a los productores un ingreso de alrededor de 10.400 millones de dólares.

La entidad sostiene que el valor total de la producción agrícola argentina este año, puesta en la tranquera de los campos (antes del pago de impuestos), será de 28.500 millones de dólares, unos 2.300 millones de dólares más que el año pasado. El maíz, la soja y el trigo explican el 83% de ese total.

La productividad que aporta la tecnología de los híbridos de maíz, más el precio, son los factores que mayor relación tienen con los márgenes que el productor obtiene luego de la cosecha. 

Con buenos escenarios, en términos generales, ya van varias campañas en las cuales el cultivo viene generando números positivos. Es el caso de las tres últimas cosechas, en las cuales el cereal ha obtenido resultados económicos favorables y crecientes, precisa un informe elaborado por los economistas Emilce Terré y Tomás Rodríguez Zurro, de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

“En el corto plazo, las perspectivas para el maíz son muy buenas como generador de divisas para el país. En los últimos cinco años creció su producción y su rentabilidad, y eso genera mayores incentivos para seguir sumándolo a las rotaciones”, observó Emilce Terré, jefa de Informaciones y Estudios Económicos de la BCR.

Si bien durante junio hubo alguna baja en los precios internacionales, los números siguen siendo atractivos para el maíz, sostiene la especialista.

En este contexto, la cadena del cultivo gana cada día más protagonismo en la economía argentina, tanto que ya logró colocar los cereales (se suma aquí el trigo) como el segundo complejo generador de divisas del país, luego del de la soja y cada vez más cerca de él.

"Los implantados en diciembre lograron esquivar la falta de agua durante el verano y se esperan rindes muy favorables para lo que todavía queda por cosechar"
Emilse TerréJefe de Informaciones y Estudios Económicos en Bolsa de Comercio de Rosario

“El maíz se convirtió en un cultivo central y en volumen es el grano que más aporta a la cosecha nacional”, recordó la economista.

Esta campaña que está terminando, golpeada por la sequía, mostró que los maíces tardíos compensaron en parte la baja en los rendimientos de los sembrados de manera temprana, que habitualmente rinden más. “Los implantados en diciembre lograron esquivar la falta de agua durante el verano y se esperan rindes muy favorables para lo que todavía queda por cosechar”, aseguró Terré. 

Desde hace ya varias campañas, el rol de los maíces tardíos o de segunda (sembrados en diciembre o sobre cultivos invernales) ha ganado peso dentro del set posible de fechas de siembra del cultivo.  Este cambio ha generado, además, nuevas oportunidades en materia comercial para el país.

“Hay dos momentos bien definidos para el comercio del maíz argentino: uno a partir de abril y mayo, para los volúmenes de cosecha de primera, que ingresan al circuito mundial cuando la oferta en el Hemisferio Norte comienza a bajar. El otro momento es a partir de julio y agosto, con la producción del maíz tardío o de segunda, que se coloca en el mercado antes de que ingrese la cosecha de Estados Unidos”, explicó la economista de la BCR.

De cara a la nueva campaña, que arrancará en septiembre con las primeras siembras, las perspectivas económicas y productivas son favorables. Terré indicó que los márgenes aparecen como positivos y se espera un incremento en la producción.

“La falta de agua durante la campaña pasada no permitió que se hiciera mucho maíz de primera. Pero en la nueva campaña, si el clima acompaña, se podría volver y superar los 51 millones de toneladas de cosecha. Con condiciones favorables se podría llegar a un récord de producción”, destacó.

Sin el escenario de "Niña" como el del año pasado, la primera estimación de la BCR para la campaña maicera 2021/22 proyecta un crecimiento interanual de 5%, con una siembra de 7,73 millones de hectáreas, que aportarían 54,1 millones de toneladas.  

En definitiva, sería una nueva campaña para seguir consolidando la expansión de un cultivo que, como dice la BCR, llegó para quedarse. ©

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